Recuerdo tanto a mis maestros y pienso que a ellos les toco una época en la que la verdad tenían la sartén por el mango, pero creo que no disfrutaban tanto como nosotros siendo maestros de esta época, y por que me atrevo a decir esto, claro no quiero ofender a nadie respeto a mis maestros, pero también se que muchos de ellos jamás se actualizaron, quizás por que no se requería o por sus motivos, pero siento que en la actualidad debemos estar en constante aprendizaje de las Tics, por que cuando menos pensamos nos gana el avance tecnológico además, te das cuenta que la manera tan rápida en la que los niños avanzan en el aprendizaje y la sed que tienen del mismo, cuando empecé a dar clases creí que iba a ser como mi maestro de matemáticas que nada mas les iba a decir así, así y así, y por que así lo digo, pero la realidad es que ahora tenemos jóvenes que se expresan y preguntan por que? y para que? me sirve y entonces me di cuenta que mi labor no era ni iba a ser jamás como la de mi maestro, por que son otros tiempos y ahora la educación exige que estemos a la vanguardia en la reforma educativa, en el manejo de la tecnología, que los programas de estudios están preparados para responder a las demandas de conocimiento y desarrollo laboral de nuestros estudiantes y que si no nos preparamos para nuestros alumnos seremos obsoletos. Otra de las cosas con las que me confronte es que en la actualidad no te ganas el derecho a que los estudiantes te escuchen si les gritas, eso no es tener disciplina, la disciplina surge cuando el maestro logra comunicarse de una manera respetuosa con el alumno, entonces se logra ese clic de buena química maestro-alumno, que ahora debemos tener claro que el eje central es nuestro alumno.
Gracias por permitirme compartir con ustedes un cachito de mi forma de percibir mi confrontación con la docencia.